Por raro que parezca, en estos Cuentos
de Ada no hay varitas mágicas, duendes,
castillos, ni nada que se convierta en
otra cosa. Pero sí son cuentos de Ada,
porque todo lo que aquí se narra le
ocurre al pobre Adalberto: desde
insólitos problemas, por tener que
cuidar a su hermanito menor o
conquistar a su chica, hasta enfrentar
a Orco, un grandulón contra el cual
le hace falta la varita mágica,
que no aparece en estos relatos.
Por raro que parezca, en estos Cuentos
de Ada no hay varitas mágicas, duendes,
castillos, ni nada que se convierta en
otra cosa. Pero sí son cuentos de Ada,
porque todo lo que aquí se narra le
ocurre al pobre Adalberto: desde
insólitos problemas, por tener que
cuidar a su hermanito menor o
conquistar a su chica, hasta enfrentar
a Orco, un grandulón contra el cual
le hace falta la varita mágica,
que no aparece en estos relatos.